Pilates Reformer y estrés: cómo el movimiento puede ayudarte a desconectar

Vivimos deprisa. Trabajo, familia, mensajes, responsabilidades, horarios... y muchas veces llegamos al final del día sin haber dedicado ni un momento a nosotros mismos.

Hacer ejercicio puede ser mucho más que entrenar el cuerpo. También puede convertirse en ese momento del día en el que dejamos fuera todo lo demás y nos concentramos únicamente en movernos, respirar y estar presentes.

Y ahí es donde el Pilates Reformer puede tener un papel especial.

Una hora en la que lo demás puede esperar

Durante una sesión de Pilates Reformer necesitas prestar atención a los movimientos, la postura, la respiración y las indicaciones de la instructora.

Esa concentración hace que, durante un rato, tu atención deje de estar en todo lo que tienes pendiente.

No estás pensando en el siguiente correo.

Ni en lo que tienes que hacer al salir.

Estás ahí, moviéndote y prestando atención a tu cuerpo.

Y a veces, eso es exactamente lo que necesitamos.

Movimiento y respiración: volver al presente

En Pilates, la respiración acompaña al movimiento y forma parte de la práctica.

Aprender a coordinar ambas cosas requiere concentración y ayuda a centrar la atención en lo que estás haciendo en ese momento.

No se trata simplemente de completar una serie de ejercicios. Se trata de realizar cada movimiento de manera consciente, prestando atención a las sensaciones de tu cuerpo.

Por eso una clase puede convertirse también en un pequeño paréntesis dentro de un día lleno de estímulos.

Cuidarte también forma parte de tu rutina

Muchas veces dejamos para el final aquello que hacemos por nosotros mismos.

Primero el trabajo. Después las obligaciones. Después todo lo demás.

Y, si queda tiempo, nosotros.

Pero reservar un espacio para moverte y cuidarte no tiene por qué ser algo excepcional. Puede formar parte de tu semana igual que cualquier otro compromiso.

Una hora para ti también cuenta.

No necesitas desconectar del mundo, solo dedicarte un momento

No siempre podemos cambiar el ritmo que tenemos fuera del estudio.

Pero sí podemos decidir qué hacemos con algunos momentos de nuestra semana.

Entrar en una clase, dejar el móvil a un lado y concentrarte únicamente en el movimiento puede ser una manera sencilla de crear ese espacio.

Un momento en el que no tienes que hacer nada por nadie más.

Solo moverte, respirar y estar contigo.

ISLA: tu momento, tu espacio

En ISLA STUDIO HUB queremos que venir a entrenar sea algo que esperes con ganas.

Un espacio donde trabajar tu cuerpo, progresar y, al mismo tiempo, dejar fuera durante un rato el ritmo del día a día.

Porque cuidarte no debería ser otra obligación en tu agenda.

Debería ser tu momento.

Tu momento. Tu espacio.